martes, 1 de mayo de 2012


Escena primera
Pablo camina. Todo gris.

Escena segunda
Pablo camina. Todo gris.

Escena tercera
Pablo camina. Todo gris.

Escena cuarta
-          ¡Hola! –
-          ¡Hola! –
-          Un gusto cruzarte –
-          ¡Igualmente! –
Sonrisas (varias).

Escena quinta
Pablo camina con un buzo a rayas verdes. Sale el sol.

Escena sexta
Pablo camina con un buzo a rayas verdes y amarillas. Se levanta el sol. Su nariz se vuelve roja. Aparecen burbujas de colores (todos).

Escena séptima
Pablo camina. Su buzo se volvió arcoíris. El sol está en lo alto. Su nariz está roja. Vuelan por el escenario burbujas de todos los colores. Se levantan del suelo globos en forma de animales. El cielo se volvió purpura.
               
                Gracias por pasar por acá.
FIN

domingo, 22 de abril de 2012

-          Decidí ser escritor. Tuve un plan de seis pasos:
                ¡Estar cómodo!
                ¡Vivir en un estado de tristeza perpetua!
                ¡Estar en modo soñador!
                ¡Estar preparado!
                ¡Hacerme un blog!
                ¡Y ya! A hacerme un café…
-          ¡Wow, es todo un escritor!


-          De ahora en más voy a dejar de salir con locas, basta de psicóticas, basta de dañadas…basta de loquitas lindas con algunos jugadores menos, basta de muñecas piradas….basta de adorables enfermas mentales.
-          Estoy tan mal que no se si emborracharme y perder el control, o enojarme y arrancarle la cabeza a alguien
-          ¿Crees en el amor a primera vista?


-          Comprendo quien soy y lo que mi vida significa. Siento amor por mí mismo, y es por eso que puedo sentir amor por otros de forma incondicional, disfruto de ser abierto y vulnerable. Mantengo mi equilibrio tomándome un tiempo cada día para reflexionar en paz. Siento alegría ilimitada por las bendiciones que recibo. Estoy en constante crecimiento y luchando por mejorar…logré tener paz mental.
-          ¿Cómo lo hiciste?
-          Te robo la medicación.





Yo me crié en el
catolicismo,
pero al crecer
me convertí al
narcisismo.




jueves, 19 de abril de 2012

Estudiar sin aprender

- Seño no entendi la ultima parte....
- Estudialo...
- Ya lo estudié, pero no...
- Leelo del manual...Página 203...

Cumplir sin entender

- Que bueno lo que estás haciendo! ¿para que sirve?
- No se, me lo pidieron en el colegio

Aprobar sin saber

- Mamá, ¿y el desayuno?
- Elegí, comés algo o te calco el puto mapa.

Y todos contentos!
we dont't need no education!

jueves, 15 de marzo de 2012

Una rata tiene más vida que una tortuga.
                Las tortugas son lentas, frías, mecánicas, casi un juguete, una concha con patas. Sus muertes no cuentan. Pero una rata gris es móvil y tibia en su envoltura de piel.
                El tipo tenía la suya en una radio vacía…y el amigo en una lata de miel. Al irse de vacaciones le pidió que se la cuidara. No hizo más que dejarla caer junto a la suya.
                Alimentar a las ratas da trabajo. Hay que bajar al sótano. Durante un tiempo se olvidó. Pronto, no quiso pensar en la lata de miel y evitó las escaleras.
                Al fin bajó y había un olor espantoso que venía de la lata. Deseó que aún estuviese llena de miel. Miró dentro y una de las ratas se había comido casi todo el abdomen de la otra. No le importaba cual era suya.
                Toda la lata estaba cubierta de sangre…que ya había tomado una forma espesa después de tantos días estancada…
                Sosteniendo la lata muy lejos de él, por el hedor, la llenó de agua. La rata muerta flotó, mostrando el agujero entre sus costillas y sus patas traseras.
                La viva arañaba las paredes de la lata.
                Lo llamaron a almorzar.
                Cuando volvió a bajar ambas flotaban. Vació la lata en la calle, vomitó y tapó todo con arena. Caminó hasta el jardín trasero y se quedó inmóvil observando los preservativos tirados sobre las flores. Para el nunca son suficientes las pastillas.

-          Regresa severa…regresa para que suba al árbol de la tortura. Aléjame de los dormitorios de mujeres fáciles. Cóbrate todo lo que te toca. La muchacha que poseí anoche traiciona al hombre que la paga como alquiler.
                Así invocaba el tipo al espíritu en muchas mañanas de sus veititantos años.
                Entonces sus huesos vuelven a tomar el grosor de los de un pollo. Su nariz retrocede de su impresionante prominencia semítica a la oscuridad gentil de la infancia. Los años se llevan su velo corporal como lo hace el viento con un oasis infeliz. Es lo suficientemente ligero para colgarse de los peldaños improvisados y de las ramas del manzano. Los japoneses son muy malos.
-          ¿Tocás ahora? –
                La sigue hasta las partes precarias del árbol.
-          ¡Más alto! – exige ella.
                Hasta las manzanas tiemblan. El sol da en su flauta, durante un momento vuelve cromo la madera pulida.
-          ¿Y ahora? –
-          Antes tienes que decir algo sobre Dios. –
-          Dios es un tonto. –
-          Oh..eso no es nada. No toco a cambio de eso. –
                El cielo es azul, las nubes se mueven. Unos kilómetros debajo de él, en el suelo, se pudren las frutas que quedaron del último verano.
-          Me cago en Dios. –
-          Algo terrible…horriblemente sucio, aterrador. La verdadera palabra. –
-          ¡Maldito el día en el que nací ser humano!
                Espera a que el viento norte lo arranque de la rama y lo deje descuartizado sobre la hierba.
-          …me cago en dios… -
                Está tumbado junto a una manguera enrollada, sacando de entre sus ropas una pelota de tenis. Su voz nunca pareció tan pura. El aire es un micrófono. Vuelve a golpear.
                

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Un gran 
cementerio 
de
cenizas
y
escombros 
fue lo que 
quedó 
de mis mensajes,
anoche.

martes, 27 de diciembre de 2011


Es la última vez que tomo una aspirineta por vos.

Uno de los dos se quedó afuera.
Es como si el desamor nos hubiera 
encontrado en el ascensor.



lunes, 26 de diciembre de 2011




Salté de su balcón mirando hacia la terraza. 
Desde los cables del tercer piso todavía se escucha su risa
Pero nunca se va a enterar que salté; 
puedo disimular bastante bien los accidentes;
pero sobre todo...
por que
la vida nunca se vuelve sepia cuando nos separamos